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Cómo recuperarte del soroche con descanso y un masaje en Cusco

Hay algo curioso.

Miles de personas llegan a Cusco soñando con Machu Picchu.

Con la Montaña de Colores.

Con el Valle Sagrado.

Con el Camino Inca.

Pero pocas piensan en la altura.

Hasta que la altura piensa en ellas.

Empieza con un ligero dolor de cabeza.

Después llega el cansancio.

El mareo.

La falta de aire.

Las ganas de dormir.

Y de pronto, el viaje que imaginaste durante meses deja de sentirse como unas vacaciones.

Bienvenido al soroche.

No eres el primero.

Y tampoco serás el último.

Cada día cientos de viajeros llegan a Cusco y descubren que el verdadero desafío no siempre es la caminata.

Es permitir que su cuerpo se adapte a vivir a más de 3,300 metros sobre el nivel del mar.

La mayoría intenta combatir el mal de altura corriendo de un lugar a otro.

Cometen el mismo error.

Porque cuando el cuerpo pide descanso…

No necesita más esfuerzo.

Necesita tiempo.

Tabla de Contenido

¿Qué es el soroche?

El soroche, también conocido como mal de altura, aparece cuando el organismo necesita adaptarse a la menor cantidad de oxígeno presente en lugares de gran altitud.

Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Náuseas.
  • Fatiga.
  • Falta de apetito.
  • Dificultad para dormir.
  • Sensación de debilidad.

Generalmente aparecen durante las primeras horas después de llegar a Cusco y suelen mejorar conforme el cuerpo se aclimata.

Cómo recuperarte más rápido del mal de altura

No existe una fórmula mágica.

Pero sí existen decisiones inteligentes.

La primera es descansar.

La segunda es hidratarte constantemente.

La tercera es evitar el alcohol durante los primeros días.

También ayuda comer ligero, caminar sin exigirte demasiado y darle a tu cuerpo el tiempo necesario para adaptarse a la altura. Estas recomendaciones forman parte de las medidas habituales para favorecer una buena aclimatación.

Y aquí aparece algo que muchos viajeros descubren demasiado tarde.

Un masaje puede ayudarte a sentirte mucho mejor

No porque cure el soroche.

No lo hace.

Pero sí porque ayuda a relajar los músculos, disminuir la tensión acumulada después del viaje, favorecer una sensación general de bienestar y permitir que el cuerpo descanse mejor mientras se adapta a la altura.

Después de muchas horas en un avión, un autobús o caminando por las calles empedradas de Cusco, el cuerpo suele llegar rígido, cansado y con estrés acumulado.

Un masaje relajante ayuda a liberar esa tensión.

Y cuando el cuerpo está más relajado…

También descansa mejor.

Y cuando descansa mejor…

La adaptación suele ser mucho más agradable.

En Nueva Vida Masajes Cusco entendemos cómo se siente tu cuerpo

Todos los días recibimos viajeros que llegan agotados.

No solo por la altura.

También por el vuelo.

Por el cambio de clima.

Por cargar mochilas.

Por caminar durante horas.

Por eso nuestras sesiones están pensadas para ayudarte a desconectar, recuperar energía y disfrutar tu viaje desde el primer día.

Muchos de nuestros visitantes eligen recibir un masaje relajante durante sus primeras 24 o 48 horas en Cusco antes de comenzar sus excursiones más exigentes.

Y otros regresan después de Machu Picchu o del Camino Inca para recuperar completamente su cuerpo.

Nuestro consejo

No luches contra la altura.

Escúchala.

Descansa.

Hidrátate.

Come ligero.

Dale tiempo a tu organismo.

Y si quieres regalarle a tu cuerpo un momento de verdadero descanso antes de continuar explorando los Andes, en Nueva Vida Masajes Cusco estaremos encantados de recibirte.

Porque un gran viaje no solo consiste en llegar a los lugares más increíbles.

También consiste en sentirte lo suficientemente bien para disfrutarlos.

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